La misión de las Religiosas del Sagrado Corazón de María es "conocer a Dios y hacerlo conocer, amar a Dios y hacerlo amar, proclamar que Jesucristo vino, para que todos tengan vida.” Desde nuestra fundación en 1849, esta visión de fe del fundador ha sido implementada de diferentes maneras, de acuerdo a las necesidades de los tiempos en las diversas culturas. Nuestra declaración de la misión hoy hace hincapié en nuestro trabajo por aquellos "más necesitados de justicia" y estamos especialmente comprometidas a facultar a las mujeres y las/os niñas/os.
En las Provincias Americanas del Este y Oeste, nuestros ministerios abarcan una variedad de áreas:
Educación:
Nuestro ministerio de educación se realiza en las escuelas RSCM y a través de una variedad de otros servicios educativos, tales como Inglés como segunda lengua, instrucción de computadora para adultos, y ayuda con las tareas de las/os niñas/os.
Servicios Sociales y Jurídicos:
Nuestras hermanas se dedican a una variedad de servicios sociales en los ministerios RSCM y en colaboración con otras congregaciones religiosas. Estos servicios incluyen apoyo para la población inmigrante, programas de desarrollo humano, ayuda para personas de la tercera edad. Despensas de alimentos, y educación para la salud. Varias de nuestras hermanas son abogadas cualificadas que proveen servicios a las poblaciones pobres e inmigrantes o proveen servicios jurídicos a otras congregaciones religiosas.
Las RSCM participan en trabajo pastoral desde programas que se ofrecen en nuestro centro de retiro hasta capellanía de hospital, ministerio de cuidados paliativos, ministerio parroquial y arquidiocesano, ministerio de prisión y ministerio escolar.
Trabajando por la Justicia:
Mientras la justicia es un elemento clave en todos nuestros ministerios, trabajamos de manera más explícita a través de varios de nuestros ministerios, a través de Justicia, Paz e Integridad de la Creación RSCM, y a través de nuestra organización no guvernamental en las Naciones Unidas.
Artes:
Hermanas que se dedican al arte, incluyendo la música, la conservación del arte, los tejidos y la cerámica, ven el arte como la expresión del espíritu humano compartiendo en la creación de Dios.